martes, 28 de febrero de 2006, 3:11:57
ESPINA DE HIEL
Debo conformarme con la luz que se cuela bajo la puerta,
esa luz que deja entrever lo poco que he aprendido, en todo este tiempo.
Pasan los días, las semanas, los meses; miro allí adentro, y no hay nada,
nada por lo que luchar, nada por lo que vivir, nada porque nada hubo nunca.
Busco algo que a ciencia cierta no se decir si existe, lejos de la vida fácil,
lo quiero todo, pero el temor de no poder con ello, vuelve mi mirada, y sonríe,
sonríe amargamente dejando pasar una y otra vez, aquello que,
quiero pero no puedo ni siquiera contemplar.
Tu, maldita seas, sensatez, ¿donde te escondiste?,
Tu, extraña para todos, valentía, ¿porque te escapaste?
Tu, desgraciada, bondad, ¿cuando te conoceré?
Estúpido es culpar a otra cosa que no seas tu, espina de hiel, quien sabe lo que me costo sacarte de ahí, quien sabe si alguna vez te saqué, pues con esta temblorosa luz,
aun veo como sigues ahí clavada, frenando con miedo, todos mis propósitos,
hiciste daño entonces, y sigues haciéndolo ahora, a pesar de creerte yo muerta.
Quiero alejarte, quiero que abandones de una vez, sal de ahí...
¿Quien será la que consiga vencerte, quien dejara buen recuerdo?
Busco besos entregados, enamorados, que den luz a otra realidad,
esa realidad que tu creíste darme, que nunca comprendí...
Bebo y sueño, con que seguro existe otra forma, otra espina menos dolorosa,
aquella que me dará a conocer, maravilla, solo rumor en bocas extrañas.
Quiero llorar por buen motivo, quiero soñar con orgullo,
saber que lo tengo todo, que no es necesario mas,
que puedo vivir sin el dolor de mirar atrás, olvidar las cicatrices.
Que no me confundan, esto no es recuerdo, es odio,
odio a la herida sin cerrar, ni con deseo se cierra.
Que se entienda, nunca hubo amor, quizás esperanza, estúpida.
Si el sentimiento existe, si el rumor es cierto, espina de hiel,
no creas que tu me lo diste, solo me queda, tu amargo sabor.
Sal a la luz, sangra si lo deseas, pero no mas daño, por favor,
da dos pasos atrás, dame tregua, déjame conocer aquello,
arráncame si es necesario, la ilusión, pero déjame saber.
Quien diría, que después de todo, escribiría esto,
quien diría que aun te dedico unas líneas, aunque sean tan oscuras,
no creas que solo ahora son así de amargas, ya lo fueron,
y ni siquiera yo quise escucharme, insúltame, yo ya lo hice.
Dame luz verde, abre la puerta y sal, sal de mi recuerdo,
escapa y déjame vivir, ver la luz, hiriente espina de hiel,
que lo mataste una vez, y conserva residuo de todo aquello.
Resta un largo camino, y quiero seguirlo, pero a ojos cerrados
no se puede avanzar en un mundo de cielos azules,
aquel mundo que a mis quince, veía con claridad e ingenuidad,
de aquello que sacaste provecho, y ahora mi lamento recibes,
sin ilusión, tampoco con llanto, solo con reproche.
Voy a quedarme solo, hasta que alguien borre tu amarga espina de hiel,
alguien que tenga por perfecto, lo poco que soy, que dé todo por ello,
que sepa que yo haré lo mismo, y reiré cuando tu espina de hiel,
este bajo mi pie, y no dentro de mi mas profundo deseo.
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